sábado, 19 de abril de 2014

Cómo mejorar el estado de ánimo

Es normal que no todos los días salga el sol, incluso dentro del mismo día puede haber sol, y lluvía, claro que si habiendo mucho sol sólo vemos nublado igual nos pasa algo. Llevaba yo unos días con un estado que no me gusta nada, de echo evito que me dure mucho, máximo un día, y ayer en una reunión familiar con perros me fije en el perro, un perro siempre está contento, siempre es féliz, ¿Porqué? Pues porque son unos animales muy sencillos, con lo cual os dejo una reflexión sobre la sencillez de la vida para que esos días que esté nublado dibujeís un arcoiris.
LA SENCILLEZ

La sencillez es esencial, y sólo puede surgir cuando empezamos a comprender el significado del conocimiento propio.
Creemos que la sencillez es una expresión externa, pocas posesiones, ropas, cosas, pero eso no es sencillez. La verdadera sencillez sólo puede originarse interiormente, y de ahí proviene la expresión externa. Lo que uno es en su interior fluye al exterior.
Interiormente somos prisioneros, aunque en lo externo parezcamos muy sencillos. Deseos, apetitos, ideales, de innumerables móviles somos esclavos. Y, para encontrar la sencillez debemos ser libres.
Al investigar nuestro ser nos hacemos cada vez más libres y más sensibles. Cualquier forma de autoridad o coacción, interna o externa, contribuye a la insensibilidad. Ninguna forma de coacción puede conducir a la sencillez, al contrario, cuanto más reprimís, sustituís, sublimáis, menos sencillez existe, aunque exista cierta apariencia.
Si uno no es sencillo no puede ser sensible a los árboles, a los pájaros, a las montañas, al viento, a todas las cosas que existen en el mundo que nos rodea. Y si no hay sencillez, uno no puede ser sensible al mensaje interno de las cosas. La mayoría de nosotros vive muy superficialmente, en el nivel superior de la conciencia (la mente). Allí tratamos de ser reflexivos e inteligentes, lo cual es sinónimo de religiosidad; allí tratamos de que nuestra mente sea sencilla, mediante la coacción, mediante la disciplina. Pero eso no es sencillez. Cuando forzamos la mente superficial a ser sencilla, tal imposición no la torna ágil, flexible, rápida, sino que sólo consigue endurecerla. Ser sencillo en todo el proceso de nuestra conciencia es extremadamente arduo. Porque no debe existir ninguna reserva interior, tiene que haber ansia por averiguar, por descubrir el comportamiento de nuestro ser. Y eso significa estar alerta a toda insinuación, a toda sugerencia, darnos cuenta de nuestros temores, de nuestras esperanzas, investigar y liberarnos de todo eso constantemente. Sólo entonces, cuando la mente y el corazón son realmente sencillos, cuando están limpios de sedimentos, seremos capaces de resolver los múltiples problemas que se nos plantean.
El saber no resolverá vuestros problemas. Es sólo mediante la experiencia directa como se resuelven nuestros problemas; y para tener experiencia directa ha de haber sencillez, lo cual significa que debe haber sensibilidad. El peso del saber embota la mente. También la embotan el pasado y el futuro. Sólo una mente capaz de ver lo que es, el presente, de instante en instante, puede hacer frente a las poderosas influencias y presiones que ejerce constantemente sobre nosotros todo lo que nos rodea.
Por eso el hombre religioso no es, en realidad, el que viste una túnica o el que ha hecho votos, sino aquél que es interiormente sencillo, aquél que no está "transformándose" en algo. Una mente así es capaz de una extraordinaria receptividad, porque no tiene barreras, no tiene miedo, no va en pos de nada y es, por lo tanto, capaz de recibir la gracia, de recibir a Dios, la verdad o como os plazca llamarlo. Sólo entonces puede haber felicidad, porque la felicidad no es un fin, es la expresión de la realidad.
A partir de aquí surge una sencillez, una humildad que no es virtud ni disciplina. La humildad que se consigue deja de ser humildad. Una mente que se vuelve humilde ya no es humilde. Sólo cuando se tiene humildad (no una humildad cultivada) puede uno hacer frente a las cosas apremiantes de la vida; porque entonces no es uno mismo lo importante, no mira uno a través de las propias presiones y del sentido de la propia importancia. Uno observa el problema tal cual es y entonces puede resolverlo.

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Los que os ofrecen algo "positivo" son unos explotadores.
Valoramos todas sus formas externas, tales como las pocas posesiones, pero esto no es sencillez. Creemos que es sencillez tener sólo un taparrabos. Deseamos los signos externos de simplicidad y eso nos engaña fácilmente.
No es una mente sencilla la que piensa en recompensas y temores, la que está cargada de conocimientos y creencias, la que se identifica, la que se entretiene con la música, los ritos, Dios o las mujeres... ¿Qué es sencillez? ¿Es la búsqueda de los elementos esenciales y el rechazo de los que no lo son? Sencillez no es la búsqueda de lo esencial y del rechazo de lo que no los es. Esto significaría un proceso de opción de la mente y, toda opción de la mente se basa en el deseo y así lo que llamáis esencial es lo que os brinda satisfacción, placer. La mente es confusión y su elección también lo es. Así la opción entre lo esencial y lo no esencial no es sencillez; es un conflicto, y la mente confusa en conflicto nunca puede ser sencilla.
Cuando de verdad observéis y veáis todas las cosas falsas y los ardides de la mente, cuando observéis eso y lo percibáis muy claramente, entonces sabréis que es simplicidad. La sencillez es la acción que no resulta de una idea, es creatividad y mientras no haya sencillez somos como polos de atracción para el daño, el sufrimiento y la destrucción.
No se puede buscar y experimentar, llega como una flor que se abre en el momento justo, cuando uno comprende todo el proceso de la existencia y la vida de relación.
No hay que buscarla, surge tan sólo cuando no hay "yo", cuando la mente no está atrapada en especulaciones, en conclusiones, en creencias, en imaginaciones (Acción que no es resultado de una idea). Sólo una mente libre puede hallar la verdad, recibir aquello que es inconmensurable, que no puede nombrarse. Eso es sencillez.

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Es extraño el deseo de alardear ante los demás, de ser alguien. La envidia es odio y la vanidad corrompe. Parece tan difícil e imposible ser sencillo, ser lo que somos y no presumir.
Ser lo que uno es resulta en sí mismo muy arduo, ser lo que uno es sin tratar de llegar a ser esto o aquello, lo cual no es demasiado difícil. Siempre puede uno aparentar, ponerse una máscara, pero ser lo que es constituye una cuestión muy compleja; porque uno está siempre cambiando, nunca es el mismo y cada instante revela una nueva faceta, una nueva profundidad, una superficie nueva. No es posible ser en un instante todo eso, porque cada instante conlleva su propio cambio. De modo que si uno es siquiera un poco inteligente, renuncia a ser esto o aquello.
Cada uno de nosotros piensa que es muy sensitivo, y un incidente cualquiera, un pensamiento fugaz, demuestra que no lo es; piensa que talentoso, instruido, artístico, moral, pero al volver la esquina se encuentra con que no es ninguna de estas cosas sino profundamente ambicioso, envidioso, inepto, brutal e impaciente. Alternativamente uno es todas estas cosas y desea algo que tenga continuidad, permanencia (por supuesto, sólo aquello que sea provechoso, agradable). Así es como corremos tras de ello, y todos nuestros otros "yoes" claman por salirse con la suya, para lograr su propia realización. De este modo, cada uno de nosotros se convierte en un campo de batalla en el cual generalmente triunfa la ambición con todos sus placeres y su infortunio, su envidia y su temor. A ello se le añade la palabra "amor" en aras de la respetabilidad y para mantener la integridad de la familia; pero uno mismo está atrapado en los propios compromisos y actividades, aislado, clamando por reconocimiento y fama: yo y mi país, yo y mi partido, yo y mi dios consolador.

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La sencillez atrae al instinto, la intuición y el discernimiento para crear pensamientos con esencia y sentimientos de empatía. Sencillez es la conciencia que llama a las personas a replantearse sus valores.
La sencillez crece en las raíces sagradas, personificando una riqueza de virtudes y valores espirituales que se manifiestan en las actitudes, las palabras, las actividades y el estilo de vida. La sencillez es hermosa y, como la luna, irradia frescura, en contraste con el resplandor del sol. La sencillez es natural. Puede tener una apariencia corriente y carente de atractivo para aquellos cuya visión está acostumbrada a lo superficial, o a lo erudito. Sin embargo, para aquellos que poseen el discernimiento sutil de un artista, un vislumbre de sencillez es suficiente para reconocer la obra maestra.
La sencillez combina la dulzura y la sabiduría. Es claridad en la mente e intelecto, ya que surge del alma. Los que personifican la sencillez están libres de pensamientos extenuantes, complicados y extraños. El intelecto es agudo y despierto. La sencillez invoca al instinto, la intuición y el discernimiento para crear pensamientos con esencia y sentimientos de empatía. En la sencillez hay altruismo, el que personifica esa virtud ha renunciado a la posesividad y está libre de los deseos materiales que distraen el intelecto haciéndolo divagar hacia territorios inútiles. Carecer de deseos no significa arreglárselas sin nada, o tener la vida de un asceta. Al contrario, uno lo tiene todo, incluyendo la satisfacción interna. Esto se refleja en el rostro -libre de perturbaciones, debilidades e ira- y en la conducta, con una elegancia y una majestad extraordinarias, pero a la vez ingenua. Sencillez es ser el niño inocente y el maestro sabio. Nos enseña a vivir con sencillez y a pensar de forma elevada.
Las personas que viven con sencillez, generalmente disfrutan de una relación cercana con la naturaleza. Su moral proviene de las tradiciones perennes que funcionan en armonía con las leyes de la naturaleza. Las hierbas se convierten en sus remedios naturales. La luna y las estrellas son las lámparas que los alumbran. El mundo natural es el aula en la que estudian. Esto no significa que todos debamos adoptar este estilo de vida. Sin embargo, se puede aprender de la naturaleza. Cuando se observa la ética de la sencillez, casi no hay desperdicio. Todos los recursos se valoran: el tiempo, los pensamientos, las ideas, el conocimiento, el dinero y las materias primas.
De la sencillez surge la generosidad. La generosidad es compartir con un espíritu altruista los ingresos ganados a pulso. Compartir los propios recursos conjuntamente y de forma cuidadosa es recuperar para las actividades humanas, el sentido de la familia. La sencillez es algo más que ofrecer dinero y posesiones materiales, es dar de uno mismo aquello que no tiene precio: paciencia, amistad y apoyo. Con el espíritu de dar prioridad a los demás, los que adoptan la sencillez ofrecen su tiempo gratuitamente. Esto lo hacen con amabilidad, sinceridad, e intuiciones puras, sin expectativas ni condiciones. Como resultado, esas personas cosechan frutos abundantes de las semillas que se sembraron con sus acciones generosos. Nada esperaron pero...
La sencillez es verdad. La belleza de la verdad es tan sencilla que funciona como la alquimia. No importa cuántos disfraces se presenten ante ella, la luz de la verdad no puede permanecer escondida; alcanzará a las masas con un lenguaje muy sencillo y, al mismo tiempo profundo. Los mensajeros de la verdad siempre han personificado formas comunes, han llevado vidas sencillas, y han adoptado medios simples para impartir sus mensajes. Viven y dicen la verdad, ofreciendo belleza a las vidas de los demás. Su sencillez y esplendor pueden compararse al joyero. Fiel a la integridad de su profesión, el joyero hace todas y cada una de sus joyas preciosas y perfectas, pero él sigue siendo sencillo.
Hoy en día la belleza está definida por las industrias de la moda y la estética, propagada por los ricos y los famosos y aceptada por las masas. La belleza, sin embargo, no se encuentra sólo en la apariencia, como dice el proverbio. La belleza, en su forma más sencilla, elimina la arrogancia de las ropas caras y de vivir de forma extravagante. Va más allá del rico y del pobre. Es apreciar las pequeñas cosas de la vida que a veces no son visibles ni aparentes para el resto del mundo. Sencillez es apreciar la belleza interna y reconocer el valor de todos los actores, incluso del más pobre o desafortunado. Es considerar que todas las tareas, incluso la más humilde, tienen valor y dignidad.
La sencillez reduce la diferencia entre “lo que tengo” y “lo que me falta” demostrando la lógica de la verdadera economía: ganar, ahorrar, invertir y compartir los sacrificios así como la prosperidad, de manera que pueda haber una mejor calidad de vida para todos los seres humanos, independientemente de donde hayan nacido.
Sencillez es la conciencia que dirige una llamada a la gente para que replantee sus valores.

jueves, 17 de abril de 2014

Ser uno mismo y no lo que otros quieran

Muchas veces nos ahorrariamos un sufrimiento innecesario si en lugar de buscar la aprobación de los demás (aunque sean nuestros seres más queridos) nos centrasemos en ser nosotr@s mismos y confiar en nosotr@s mismos. Realmente a veces, si no somos personas con una autoconfianza fuerte, los demás pueden forzarnos a no ser lo que somos e ir contra uno mismo, es una de las peores frustaciones que podemos sentir. Nos creamos una identidad falsa para gustar, para ser aceptado, para no estar sólos, en definitiva POR MIEDO, y al final nuestra conciencia se impone y llegamos a la infelicidad, porque además vivir por la aceptación es un arma de doble filo, es ser preso de alguién y amar al carcelero pues le hemos dado el arma con la que puede herirnos. Vive para tí y deja vivir pero no te sometas al juicio ajeno, porque cuando dejes de comportarte como ellos quieren, tampoco te querran asi que habrás perdido el respeto de los otros y lo que es peor TU RESPETO.

Las personas queremos ser independientes pero nos importa mucho lo que diga la gente de nosotros, y la mayoría de veces nos dejamos influenciar por otras personas y actuamos a gusto de otros.
Actuamos así porque tenemos miedo a que la sociedad nos rechace, ¿pero eso es bueno?
Si actuamos como les gusta a los otros ya no somos personas independientes, sino que pasamos a depender de la gente que nos influye, esto quiere decir que no somos nosotros mismos, lo que se traduce a que no confiamos en nosotros y para poder ser independientes, como nos gustaría a cualquiera de nosotros, tenemos que tener confianza en nosotros mismos.
La mayoría de las veces nos dejamos influenciar por nuestros amigos, que son las personas que más cerca están de nosotros y actuamos así por miedo a perderlos, ¿pero por qué? ¿tenemos que cambiar nuestra forma de ser, de vestir o de muchas cosas más para poder tener amigos o para que la sociedad nos acepte?
Aunque  sea difícil, porque siempre estamos pendientes de lo que dicen los demás, en mi opinión no tendríamos que dejarnos influenciar, una persona tiene que ser como es, y para eso antes tenemos que conocernos a nosotros mismos. Cuando tenemos algún problema o alguna duda recurrimos a las personas más cercanas (amigos, familiares…) y ellos te dan su opinión y intentan darte la ayuda que necesitas, pero tenemos que aprender a confiar en nosotros y en nuestros recurso y no necesitar recurrir a nadie.
La pregunta es: ¿Por qué no confiamos en nosotros mismos y nos dejamos influir por los demás?

sábado, 12 de abril de 2014

Al borde del precipicio todos cambiamos

Muchas veces hemos oído que crisis equivale a oportunidad, que crisis es un momento de cambios… Sin embargo, nos cuesta quitarle esa connotación negativa de que las cosas van mal, de que la crisis nos supera, de que no sabemos cuándo se va a terminar el ciclo económico, de datos negativos en el consumo y el empleo, de caídas de resultados, de empresas que cierran,  de un montón de cosas que no podemos dominar y que nos mantienen la mente preocupada generando un ambiente tóxico en el que desarrollamos nuestras actividades diarias. Sea ir a trabajar o a recoger a un familiar, en las conversaciones con los amigos o con clientes, conversaciones que tratan de arreglar tantas cosas a la vez que nos genera cabreo, dolor de cabeza y malestar, y consigue que lo traslademos allí donde vamos. La pregunta es: ¿Podemos limpiar esta pecera tan contaminada? Sí, claro que sí es posible. ¿pero cómo? Empezando por cada uno de nosotros. Nosotros elegimos estar todo el tiempo preocupados por la presión o podemos elegir ocuparnos de nuestro quehacer diario e invitando a los demás a hacerlo también. Podemos elegir si seguimos echando la culpa a los demás o si nos hacemos cargo de cuál es nuestra contribución con las constantes quejas o malos modales. Las empresas y organizaciones son la clave en estos momentos de incertidumbre para gestionar este cambio.

Las organizaciones impulsadas por valores positivos, las resilientes, las que enamoran, han visto cómo estos años de crisis han ido aumentando sus resultados, cómo han contribuido a un mayor bienestar de sus clientes, trabajadores, proveedores, el medio ambiente y en definitiva, de la sociedad. En lugar de la presión por los tiempos o resultados, han elegido buscar nuevos caminos, nuevas maneras de hacer las cosas. Esto es innovar (no sólo existe la innovación tecnológica). En lugar de tapar los errores, han elegido sacarlos a la luz y colaborar con los trabajadores para encontrar juntos las soluciones, con la mayor creatividad posible: la de un grupo fuertemente cohesionado. En lugar del castigar se actúa desde la comprensión. En lugar del miedo han elegido la confianza. En vez de dirigir han elegido liderar. No han querido ser llevados por la corriente, la comodidad de hacer lo de siempre y justificar los malos resultados escudándose en que a todo el mundo le está yendo mal o que en la empresa siempre se han hecho así las cosas y no se puede cambiar. Han abandonado sus creencias limitadoras que los conducen a calles sin salida. Han preferido bucear en su interior con humildad, reconocer sus límites, qué es lo que están haciendo mal para desactivar estas creencias y comportamientos y, entre todos, generar nuevas corrientes, enamorar a sus clientes (internos y externos) creando sinergias nunca vistas, mejorando su eficiencia, sus relaciones y, cómo no, su cuenta de resultados.
 
¿Pero cómo han podido gestionar este cambio? Principalmente porque han podido medir sus valores, identificar los positivos, los limitantes, los niveles de consciencia sobre sí mismos, sobre su capacidad de cambio y hacia los demás. No se puede gestionar lo que no se puede medir. Einstein dijo con mucho acierto que no es posible resolver los problemas desde el mismo nivel de consciencia que se originaron. Mucho menos posible será si ni siquiera conocemos cuáles son estos niveles de consciencia, qué significa cada uno y cómo nos afecta. Otro genio, Ghandi, dijo: seamos nosotros el cambio que queremos ver en el mundo. Actuemos con integridad desde nosotros mismos y desde nuestras organizaciones hacia los demás y enamorémoslos desde una gestión consciente. Depende de nosotros.

Ayudar al otro o mantenerse indiferente

Muchas veces podemos ayudar a otr@s, sin necesidad de hacer un gran esfuerzo. A veces comenzamos relaciones movidos por el interés y no por el verdadero motor de una sana relación el desinterés y cuando el camino se vuelve angosto, abandónamos al amigo a su suerte, dando muestras del poco compromiso que tenemos hacía él o hacía ella. Si fuesemos conscientes de que los pequeños gestos, a veces son los grandes gestos, muchas veces en lugar de mirar hacía otro lado, cogeriamos de la mano sin soltar y valorariamos al otro, es decir le veriamos como parte de nosotros. Os dejo un cuento popular que explica bien, qué es el egoismo. ¿qué porqué hablar de Egoismo en un blog sobre resilencia? Fácil, si ser resilente es salir fortalecido del dolor, y aprender, también por ende es volverse más humano, y ser más humano pasa por dejar de mirarnos el ombligo y ser más personas, cuando eso sucede dejamos mucho egoismo y empiezan a suceder en nuestra vida cosas muy positivas.
Un caballo y un pequeño burro regresaban del mercado junto al dueño y su hijo. La compra aquella mañana había sido abundante y los animales iban bastante cargados. Ambos comenzaron a andar sabiendo que les quedaba un largo camino.
Cuando ya llevaban dos horas bajo el sol, el burro se acercó al caballo y le susurró al oído:
-¿Podrías ayudarme con el peso, soy pequeño y me han puesto prácticamente la misma carga que a ti?
El caballo miró hacia otro lado y se adelantó unos metros como si no hubiera escuchado nada. Ambos animales continuaron caminando.
Una hora más tarde el burro apenas podía tenerse en pie y su ritmo era cada vez más lento. Hizo un último esfuerzo para alcanzar de nuevo al caballo y pedirle ayuda.
-Amigo, si en algo valoras mi vida, por favor, ayúdame con la carga.
El caballo volvió a mirar hacia otro lado como si aquellas palabras no fueran dirigidas a él.
En apenas unos minutos, se escuchó el crujir de un hueso y el burro se desplomó en el suelo.
Padre e hijo, al ver al burro herido, se apresuraron a recoger toda la carga y a ponerla sobre el caballo. Una vez fijada correctamente para que no cayera, cogieron al burro y también lo subieron a lomos del caballo. Aún quedaban unas cinco horas de viaje.

miércoles, 9 de abril de 2014

Libertad interior

Hablamos muchas veces de libertad, pero ¿realmente sabemos que significa? ¿dónde reside la libertad? ¿podemos ser libres en una sociedad que va a un ritmo frenético¿ ¿una sociedad que nos ata y esclaviza a un trabajo para pagar una casa que no podemos disfrutar por falta de tiempo?¿Una sociedad donde las relaciones mueren porque no tenemos tiempo para dedicarnos los unos a los otros y el contacto físico, espiritual, afectivo queda relegado a las redes sociales a lo virtual a lo irreal? Pues si, podemos ser libres, conquistando nuestra mente, tarea ardua y difícil, teniendo en cuenta que no se nos enseña a hacerlo.
Autosoberanía: la verdadera libertad

Para entender lo que es la libertad, primero tenemos que entender lo que genera el sentimiento de esclavitud. No hay cadenas físicas que nos limiten. Se trata de actitudes, creencias, hábitos y características de la propia personalidad que nos hacen sentir el peso de una situación.

Hay esclavitudes creadas a través de la mala convivencia con los demás en el pasado.
Hay esclavitudes relacionadas con las expectativas de los demás, la familia, la sociedad.
Hay esclavitudes en la atmósfera de confusión generalizada que existe en el mundo a nuestro alrededor.
Hay esclavitudes en las propias flaquezas internas.

Estos cuatro tipos de presión suprimen el sentimiento de ser libre.

Las esclavitudes se adquieren. No forman parte de la naturaleza original del ser.

A través del conocimiento sobre la naturaleza real de las esclavitudes, podremos disminuir su efecto de forma considerable. Entonces podemos empezar a disfrutar de nuestra libertad verdadera: la espiritual.

Esta reconquista interna se llama autosoberanía. Nos capacita a conseguir la libertad para ser lo que siempre hemos querido ser: pacíficos, alegres, benevolentes, amables.

Es precisamente esta nueva naturaleza que aflora lo que también se gana los corazones de los demás.

En la libertad del ser, desarrollamos nuestra individualidad y destacan algunas cualidades que le son propias. De forma natural se desarrolla respeto hacia uno mismo, derivado del sentimiento de soberanía que ejercemos sobre nuestros tesoros – pensamientos, palabras, acciones, tiempo, energía y riqueza. Se hace fácil formar parte de cualquier grupo de personas, en la familia o en el trabajo.

Debido a la fuerza y la comprensión que existen en este estado espiritual, es fácil amar primero y de forma constante, a las personas que forman parte de nuestro día a día.

Aprendemos en ese estado algunos principios importantes:

Es preciso tener libertad sin individualismo.
Es preciso saber amar sin caer en las garras del apego.
Es preciso ser libre internamente. Ésa es la auténtica independencia.
Por ser amable eres amado.

domingo, 23 de marzo de 2014

La paz interior, el silencio



Introversión, paz y silencio

 
La extroversión es lo que desperdicia nuestra energía y nos hace sentir débiles. En un estado de introversión pensamos menos y hablamos menos. Entonces tenemos la capacidad de poner en la acción lo que sea que pensemos y lo que necesitemos hacer.

La serenidad verdadera no se muestra tanto en la cara como en la profundidad y quietud de la mirada.

Si plantamos un semilla positiva y limpia de pensamientos y nos concentramos en ella, le damos energía al igual que el sol se la da a una semilla plantada en la tierra. Y al igual que la semilla en la tierra despierta, se mueve y empieza a crecer, los pensamientos en los que nos concentramos empiezan a desarrollarse y crecer. Así que sembremos pensamientos positivos. Cada mañana, antes de empezar el viaje del día, sentémonos tranquilamente, en silencio, y sembremos la semilla de la paz. Paz es armonía y equilibrio. Paz es liberación de la carga de negatividad y desperdicio. Hagamos que la paz encuentre su hogar en nuestro interior. La paz es nuestra fortaleza original, la eterna tranquilidad de nuestro ser.

No debemos darle permiso a la mente para alterarse. Una mente alterada se influencia fácilmente. El precio será perder la paz. Aprendamos a mantener nuestra paz liberándonos de los apegos. Competir o compararse con los demás no nos permitirá enfocarnos hacia el interior. Un enfoque interior nos permite mantener la visión en nuestro ser más elevado. Tenemos que recordar nuestra naturaleza original. Nos permite forjar un vínculo con Dios. Entonces se hace fácil reconocer los pensamientos inútiles y reemplazarlos con una perspectiva espiritual. Una mente calmada no es sólo pacífica, está enfocada, concentrada y llena de buenos deseos y sentimientos puros.

La paz no es una actitud pasiva, es un estado activo. Requiere una atención constante el vivir y responder como un ser pacífico ante cualquier trastorno de la vida.

La verdadera paz sólo se puede experimentar cuando dejamos de dar y de tomar pesar. A fin de no dar pesar, necesitamos un corazón claro que no tenga sentimientos enfermizos y para no tomar pesar necesitamos un gran corazón que pueda tolerar y ayudar a los demás a superar sus debilidades. Llenemos nuestra mente con paz y buenos sentimientos y así podremos compartir esa experiencia con otros. Permanezcamos llenos de paz internamente y esta paz alcanzará a las personas que amamos y finalmente al mundo entero.

Necesitamos aprender a crear silencio en nuestras mentes y entonces la paz florecerá en nuestras almas. Veremos la vida con otros ojos. Descubriremos el idioma de Dios. Para permanecer internamente silencioso necesitamos dejar de pensar demasiado. Confiar en uno mismo. Confiar en los demás. Veremos que es más fácil de lo que parece.

Es cuando calmamos la cháchara en nuestra mente que realmente podemos escuchar qué hay en nuestro corazón y encontrar la pureza calmada y clara que yace en el alma. El amor espiritual nos lleva al silencio de nuestro estado original. Este silencio contiene el poder de crear armonía en todas las relaciones y la dulzura para sustentarlas. Y es cuando experimentamos el silencio interior que podemos dejar que Dios entre en nuestros corazones y mentes y nos llene de amor, fortaleza y paz.

Estar en paz con uno mismo

Nada da más felicidad, serenidad y bienestar que estar en paz con uno mismo, y esa paz se genera en nuestro interior, con lo cual, es nuestra responsabilidad decidir en cada momento, cómo queremos sentirnos ante una situación.

Diez secretos para estar en paz


1. LA ACTITUD: La Felicidad es una elección que puedo hacer en cualquier momento y en cualquier lugar. Mis pensamientos son los que me hacen sentir feliz o desgraciado, no mis circunstancias. Sé capaz de cambiarte a ti mismo, y el mundo cambiará contigo...Recuerda que lo único que puedes controlar en el mundo son tus pensamientos. ..Aunque cuando uno está verdaderamente enamorado "hay razones del corazón que la razón desconoce y se niega a aceptar".

2. EL CUERPO: Mis sentimientos son influenciados por mi postura. “Nada como una sonrisa…” Una postura adecuada genera una disposición feliz. Es importante también que hagas ejercicio, este nos libera del estres y genera la secreción de endorfinas, que hacen que nos sintamos bien.. Mira siempre hacia arriba y sólo podrás reír, pues no conozco a nadie que haya podido llorar en esa postura.

3. EL MOMENTO: La felicidad no está en los años, meses, en las semanas, ni siquiera en los días. Sólo se la puede encontrar en cada momento. "Hoy es el mañana del ayer…” Además la vida siempre tiene derecho a sorprendernos, así que aprende a vivir el presente sin ninguno de los traumas del pasado ni las expectativas del futuro. Recuerda que la Felicidad no es una meta, sino un trayecto. Disfruta de cada momento como si en el se combinaran tu pasado, tu presente y tu futuro.

4. NUESTRA PROPIA IMAGEN: Debo aprender a amarme a mi mismo como soy. Creer en ti mismo da resultados. Sólo al querernos podemos abrir el corazón a que nos quieran. Cuanto más te conozcas, en mayor medida podrás darte a los demás. Dag Hammarshöld decía: "El camino mas difícil es el camino al interior"... y, al menos una vez en la vida, debemos recorrerlo.

5. LAS METAS: Sabes cual es la diferencia entre un sueño y una meta? Una meta es un sueño con una fecha concreta para convertirse en realidad. Un sueño es sólo un sueño, algo que está fuera de la realidad... así que atrévete a soñar, pero atrévete también a esforzarte por lograr que esos sueños se hagan realidad !!! "Apunta hacia la Luna, pues aunque te equivoques, irás a parar a las estrellas... " Y cuando te pongas una meta difícil o creas que tienes un sueño imposible, recuerda que el éxito es sólo la recompensa, pues lo que vale es el esfuerzo.

6. EL HUMOR: La sonrisa es muy importante para mejorar la autoestima. Cuando sonreímos, aunque no sintamos nada, nuestro cerebro lo entiende como una señal de que todo va bien y manda un mensaje al sistema nervioso central para que libere una sustancia llamada beta-endorfina, que da a la mente una respuesta positiva. Dicen que una sonrisa cuesta menos que la electricidad, pero que da más luz.... Además, con cada sonrisa que le das a alguien o a ti mismo siembras una semilla de esperanza.

7. LAS RELACIONES:La sinergia es unir fuerzas y caminar juntos para conseguir cosas... Siempre que dos o más personas se unen en un espíritu de colaboración y respeto, la sinergia, basada en la comunicación y empatia se manifiestan naturalmente. Trata de entender a las personas que te rodean, quiere a tus amigos como son sin intentar cambiarlos, porque cuando te sientas mal, sin importar cómo sean, el verdadero amigo estará allí para apoyarte y brindarte todo su amor. Así que cultiva tus amistades, pues ellas nos son gratis! La amistad, al igual que la mayoría de los sentimientos, debe fluir de manera natural, debe alimentarse a través de detalles. Por ello la verdadera amistad no puede basarse en condiciones, intereses ni requisitos.

8. EL PERDÓN: Mientras mantengas odios y resentimientos en tu corazón, será imposible ser feliz. Lo maravilloso del perdón no es que libera al otro de su eventual culpa, sino que te libera a ti de un sufrimiento para el alma. La vida es muy bella como para mantener sentimientos negativos en nuestro camino... Piensa siempre en Dios que nos otorga el perdón por todos los "errores" que cometemos , sencillamente porque nos AMA.

9. DAR: Uno de los verdaderos secretos para ser feliz es aprender a dar sin esperar nada a cambio. Las leyes de la energía y la justicia te devolverán con creces lo que des. Si das odio, recibirás odio tarde o temprano, pero si das amor, recibirás multiplicado ese amor. Quien ama de verdad da todo de si .. Sólo el que aprende a dar desinteresadamente, está en camino de descubrir la verdadera felicidad.

10. LA FE: La Fe crea confianza, nos da paz mental y libera al alma de sus dudas, preocupaciones, ansiedad y miedos. Ten fe, esperanza y optimismo en ti mismo y en todos los proyectos que quieras emprender!!! Pero no te asustes cuando dudes, simplemente desea las cosas de todo corazón y lleno de fe porque “Querer es poder”. Dicen que el hombre llega a ser sabio cuando aprende a reírse de si mismo. Así que ríe, ríe alegremente. .. ¡y el mundo reirá contigo! Si pudiéramos practicar tan sólo uno de estos secretos al día, quizás no tardaríamos mucho en acercarnos a la felicidad!

jueves, 20 de marzo de 2014

No has nacido para ser perfecto, sino para ser féliz

 

 

La Autoexigencia


El ser humano necesita mantener el autocontrol, conocerse bien y ser dueño de sí mismo, porque de lo contrario, termina siendo su propio esclavo.

La autoexigencia significa excederse de los límites del dominio de sí mismo y convertirse también en un esclavo, pero de las obligaciones.

La persona autoexigente agrega a su dominio de sí mismo un componente sadomasoquista, porque se vuelve déspota, autoritario y le exige a los demás de la misma forma.

No puede reconocer sus propios límites y sin darse cuenta vive esforzándose cada vez más para mejorar su rendimiento, con la secreta intención de demostrar que vale, porque su afán de destacarse esconde una baja autoestima.

Esta conducta no se reduce al estudio o al trabajo, sino que es su actitud habitual en todas las actividades de su vida diaria, incluso en sus afectos.

El autoexigente se esfuerza para ser mejor que los demás; y para lograrlo está dispuesto a hacer cualquier sacrificio renunciando a sus propios íntimos deseos.

Esta actitud exige un gran gasto de energía porque demanda un estricto control emocional en contra de las verdaderas necesidades básicas, en defensa de una imagen de perfección; ya que la autoexigencia y el perfeccionismo van de la mano.

Estas personas son como máquinas que siempre están en funcionamiento y que nunca se apagan del todo porque viven luchando contra el tiempo.

El autoexigente no puede disfrutar del ocio ni tampoco de su trabajo, porque se impone metas demasiado ambiciosas que le cuesta mucho cumplir, pero que lo hacen sentir peor si no logra realizarlas.

Su vida es una catarata de obligaciones pero vacía de satisfacciones; la comunicación con los demás es pobre ya que prioriza ante todo sus negocios, y su biografía se puede resumir leyendo su agenda, escasa de sentimientos, aburrida y tediosa pero con óptimos resultados financieros.

Su preocupación por el orden y el control hace que su casa parezca un museo donde todo está en exhibición en estricto lugar y en perfecta armonía con todo lo demás, dando la impresión que es un sitio donde nadie vive.

El autoexigente les exige a los demás tanto como a él mismo; su matrimonio puede fracasar, porque difícilmente encuentre a alguien dispuesto a aguantar el mismo ritmo; y sus hijos pueden rebelarse contra su disciplina militar y tomarse la libertad que él se niega, como tener adicciones, no estudiar ni trabajar.

Tiene muy poca tolerancia a la frustración y escasa resistencia a la crítica y puede desmoronarse fácilmente cuando no puede estar a la altura de sus expectativas y las cosas escapan de su control.

Sufre de patologías crónicas y muy precisas, puede tener fobias y ataques de pánico, problemas digestivos, constipación, dolores en las articulaciones y problemas coronarios.

Cuando decide salir de vacaciones se lleva su computadora y algunas carpetas, por las dudas, y contrata todos los servicios por adelantado sin dejar nada librado al azar, porque son personas que no toleran lo imprevisto y que necesitan sentirse seguros y contenidos.

El autoexigente vive alienado en sus ocupaciones y no puede tomarse la libertad de descansar, por eso convierte a sus vacaciones en otro trabajo.

Cuando se jubilan pueden perder el sentido de la vida, caer en una depresión y declinar físicamente en poco tiempo; o bien cambiar radicalmente y abandonarse.

 

 

 

La Pareja Perfecta

Sentados en la plaza del pueblo, dos viejos amigos conversan mientras observan a varias parejas sentadas en el césped.

- Entonces, ¿Nunca pensaste en casarte? – preguntó el primero

- Lo pensé, pero nunca llegué a casarme – respondió el segundo -. Cuando era joven me decidí a buscar a la mujer perfecta.

Tras esgrimir una leve mueca, el hombre continuó diciendo:

- Cuanto fui a las costas encontré a la mujer más bella que jamás había visto, pero no conocía de las cosas materiales de la vida ni era muy espiritual. Cuando fui a lo más alto de la montaña, conocí a una mujer muy bonita y con un intenso interés por espiritual, pero no se le daba importancia a las cosas materiales o lo que ocurría en el mundo. Seguí andando y llegué a una ciudad, donde tropecé con una mujer muy linda y rica, pero no se preocupaba del aspecto espiritual. Al llegar a las praderas hallé a una mujer que conocía el reino de la materia y el del espíritu, pero no era bonita. Seguí buscando y en uno de mis viajes tuve la oportunidad de cenar en la casa de una joven bonita, religiosa, y conocedora de la realidad material. Era la mujer perfecta.

Se produjo un breve silencio que permitió escuchar el suspiro de aquel hombre.

- ¿Y por que no te casaste con ella? – Le preguntó el amigo

- ¡Ah, querido amigo mío! Lamentablemente ella también quería un hombre perfecto.

Cuando busques a una persona con quién compartir tu vida, no busques una pareja perfecta. Si ya estás compartiendo tu vida con alguien, no busques que sea una pareja perfecta. Busca a una persona de carne y hueso, con sus sentimientos y su forma de ser particular, con sus cualidades y sus limitaciones, que sienta el mismo amor, compromiso y entrega que tú estás dispuesto a dar, aunque no sea perfecta.

En lugar de esperar a que tu pareja sea la persona ideal, pregúntate primero si tú eres la persona ideal para ella. Esto tal vez te ayude a comprender que el amor no es cuestión de perfección, sino de un diario, amoroso y sincero compartir…

Las críticas aprender a ser fiel a ti mismo

Muchas veces nos esforzamos por ser aceptados, cosa muy importante en nuestra especie pues a fin de cuentas somos seres sociales, no islas, pertenecer a un grupo nos da seguridad, ahora bien, a medida que maduramos vamos descubriendo que la seguridad es falsa, pues la vida, en esencia es cambio, y que muchas veces por no perder una amistad, dejamos de sernos fieles a nosotros mismos, con lo cual somos falsos. Las palabras tienen poder, sobretodo cuando somos niños y más vulnerables, es vital el refuerzo positivo del niño, esto no quiere decir "no criticar" su conducta y dejar que el niño haga lo que quiera, no, sino corregir con amor y en positivo, criticando el hecho siempre, no la persona, e intentando que el niño aprenda a mejorar, pero no que se obsesione con ser el mejor o con ser perfecto, no ensalzar la autoexigencia, sino la mejora diaria con el disfrute del camino de aprendizaje que a fin de cuentas la vida es eso, un camino. Este cuento habla sobre las críticas y es que un día somos santos para unos y al siguiente demonios para otros, con lo cual, lo más importante es no estar a merced de los demás, sino ser fiel, a uno mismo, flexible que no rigido, obviamente, que de la rigidez no viene más que dolor y enfermedad, pero siempre saber que si tomo una decisión la tomo por mi voluntad, no para agradar a otro. Disfrutarlo!

Pregúntale a los muertos
En un amplio patio de la casa más elevada del poblado, descansaba un hombre anciano cuyo rostro se decía que inspiraba una extraña mezcla entre misericordia y firmeza. Era conocido por el nombre de Khalil, y de todos era sabido que de sus palabras parecía brotar un manantial de sabiduría.

Un día de sol, en el que el anciano se hallaba meditando bajo la sombra de una vieja higuera, se presentó ante el umbral de su jardín un joven que dijo:

- "Amigo sabio, ¿puedo pasar?"

- "La puerta está abierta" - respondió Khalil.

El joven, cruzando el umbral y acercándose al anciano, le dijo:

- "Me llamo Maguín y soy artista. Mi trabajo es sincero y pleno de sentimiento, sin embargo tengo un gran problema: me atormentan las críticas que se hacen de mi vida, mi obra y mi persona. Vivo obsesionado por las descalificaciones de los críticos de arte, y por más que trato de que no me afecten, me acaban esclavizando... Sé que eres un hombre sabio y que tu fama de sanador alcanza los horizontes más remotos. Dicen también que tus remedios son extraños, y, sin embargo, no me falta confianza para acudir a ti, a fin de conseguir la paz que tanto necesito en la defensa de mi imagen."

Khalil, mirando al joven con cierta displicencia, le dijo:

- "Si quieres realmente curarte, vé al cementerio de la ciudad y procede a injuriar, insultar y calumniar a los muertos allí enterrados. Cuando lo hayas realizado, vuelve y relátame lo que allí te haya sucedido."

Ante esta respuesta, Maguín se sintió claramente esperanzado en la medicina del anciano. Y aunque se hallaba un tanto desconcertado por no entender el porqué de tal remedio, se despidió y salió raudo de aquella casa.

Al día siguiente, se presentó de nuevo ante Khalil.

- "Y bien, ¿fuiste al cementerio?" - le pregunto éste.

- "Sí" - contestó Maguín, en un tono algo decepcionado.

- "Y bien, ¿qué te contestaron los muertos?"

- "Pues en realidad no me contestaron nada, estuve tres horas profiriendo toda clase de críticas e insultos, y en realidad, ni se inmutaron"

El anciano sin variar el tono de su voz le dijo a continuación:

- "Escúchame atentamente. Vas a volver nuevamente al cementerio, pero en esta ocasión vas a dirigirte a los muertos profiriendo todos los elogios, adulaciones y halagos que seas capaz de sentir e imaginar"

La firmeza del sabio eliminó las dudas de la mente del joven artista por lo que despidiéndose, se retiró de inmediato.

Al día siguiente Maguín volvió a presentarse en la casa de anciano...

- "¿Y bien?"

- "Nada" - contestó Maguín en un tono muy abatido y desesperanzado.

- "Durante tres horas ininterrumpidas, he articulado los elogios y elegías más hermosos acerca de sus vidas, y destacado cualidades generosas y benéficas que difícilmente pudieron oír en sus días sobre al tierra, y... ¿qué ha pasado? Nada, no pasó nada. No se inmutaron, ni respondieron. Todo continuó igual a pesar de mi entrega y esfuerzo. Así que... ¿eso es todo?", preguntó el joven con cierto escepticismo.

- "Sí" - contestó el viejo Khalil.

- "Eso es todo... porque así debes ser tú, Magín: indiferente como un muerto a los insultos y halagos del mundo... porque el que hoy te halaga, mañana te puede insultar, y quien hoy te insulta, mañana te puede halagar. No seas como una hoja a merced del viento de los halagos e insultos. Permanece en tí mismo, más allá de los claros y los oscuros del mundo"

lunes, 10 de marzo de 2014

Cómo potenciar la resilencia, la alegría de vivir

- Observación interior:
Viajar a las profundidades de Sí mismos, para permitirnos la permanente observación sobre nuestra manera de pensar, de expresarnos, de actuar.
Reflexionar sobre nuestros comportamientos y encontrar respuestas de corazón abierto, donde la sabiduría interior surge naturalmente.
- Reconocimiento de la libertad:
Comprender que para lograr el dominio de Sí mismos, es necesario romper toda atadura o encarcelamiento interior y empoderarnos, sin sobrepasar sobre las libertades de los demás. Esto implica comprender que somos interiormente libres y que la tolerancia es el verdadero reflejo de la aceptación de nuestra propia individualidad, alejándose de todo aislamiento con el mundo y practicando la filosofía del respeto.
- Sentido del humor y la alegría:
Cada adversidad tiene su lado jocoso, que es el punto de partida de la superación de las emociones no involutivas, como el miedo y la culpa.
Dirigir nuestro foco de atención hacia la alegría, hacia lo que nos hace reír, más allá de toda circunstancia difícil que estemos atravesando.
- Creatividad e Ingenio:
Considerar nuestro espíritu creativo para encontrar soluciones para salir de los momentos adversos. Es aquí, donde el encuentro con el niño interior se hace imperioso, ya que el aspecto lúdico del adulto, así como el desarrollo de actividades de “ocio creativo”, son portales que se abren para generar maravillosos cambios.
- Valores esenciales:
La conciencia y el compromiso moral nos permiten transitar por el sendero correcto. Esta es la vía por donde la abundancia interior se manifiesta, para ejercer nuestra maestría y ser verdaderos generadores de un mundo más coherente y humano, alejado de las contradicciones y muy unidos a la espiritualidad, base donde se asienta la ética.
- Sensibilidad:
Aprender a contemplar la belleza; desde el vuelo de un pájaro hasta la imagen armónica de una rosa; desde la sonrisa de un niño hasta sabiduría de un anciano; desde un cálido abrazo hasta brotar nuestro llanto que nos sana.
Las personas resilientes saben abrir el corazón, son más expresivos con sus sentimientos, prestan atención a las intuiciones y se deleitan con todo lo bello, lo armónico que existe en la naturaleza.
- Habilidad para relacionarse:
Toda relación está basada en el establecimiento de vínculos afectivos, donde del buen desarrollo de la comunicación, incluyendo las expresiones emocionales, nos da el marco preciso para su desarrollo.
El ser humano es un ser social por naturaleza; lo que implica la convivencia con sus semejantes mediante el uso de ritos, que van desde reuniones con amigos, encuentros con su grupo laboral o profesional, hasta congregarse en un culto, con lo que se procura seguir un orden de costumbres, sustento de toda cultura.
En esta capacidad humana para relacionarnos, es necesario tener siempre presente que, a medida que más nos “relacionamos con nosotros mismos”, mejores son las relaciones con el mundo.
El filósofo alemán Friedrich Nietzsche (1844-1900) sostenía que:”El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo, y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo”.
Desarrollo del intelecto:
Alimentarse de nuevos conocimientos nos trae un sinnúmero de oportunidades. El desarrollo de la inteligencia, es decir la habilidad de relacionar datos o conocimientos para resolver determinadas situaciones, es una de las herramientas para potenciar la “resiliencia”.
El hábito de leer, es esencial para el crecimiento intelectual, siempre que sepamos discernir entre la información que permite nuestra verdadera evolución; de la que nos aleja de este propósito de trascendencia. La etimología de “Leer” tiene su origen en el idioma indoeuropeo “Leis”, cuyo significado es “Camino”.
Autoimagen positiva:
Tener presente siempre que somos aprendices de la vida, nos aleja de todo sentimiento de víctima. La autoimagen positiva, nos permite mirar a la adversidad como un “disfraz” donde se esconde un valioso aprendizaje. La auto-valoración se muestra como un instrumento de fortaleza, en la que podemos poner foco de atención a la grandeza de nuestros logros o triunfos alcanzados y debilitar la concepción de poder que le atribuimos a las adversidades.
Asertividad:
La asertividad requiere del uso eficiente de la comunicación, del poder de nuestro lenguaje. Cuando nuestra comunicación tiene un estado sólido de madurez, estaremos en un punto de equilibrio.
Ser asertivos es tener una base de firmeza tal, que nos permita dejar de oscilar entre el sometimiento ejercido por otras personas sobre nosotros (sumisión) y su condición opuesta, nuestra propia agresión en cualquier nivel. El ser asertivo nos invita a tener convicción y determinismo en todos nuestros actos y nos permite ser claros a la hora de defender nuestros derechos.
Tener asertividad nos inclina al logro de nuestras metas proyectadas y a ser permanentes protagonistas del crecimiento personal, en sus tres escenarios: físico, mental y espiritual.
Una actitud asertiva se convierte en un hecho de motivación por sí mismo, donde el pensamiento positivo es el impulsor de nuevas oportunidades.

Unas cosillas sobre la felicidad, el ojetivo

No podíamos en un blog sobre resilencia no hablar sobre la felicidad, ese objetivo que en la vida todos esperamos o ansiamos por el profundo bienestar que nos genera, ahora bien, ¿dónde buscamos la felicidad? Cada uno aquí tendrá su respuesta, la mayoría de nosotros la buscamos fuera, nos quejamos si un día llueve, al siguiente si hace calor, nos quejamos si nuestra pareja no se comporta como nosotr@s creemos que tiene que hacer, si nuestro trabajo no nos satisface cuando lo tenemos, sino lo tenemos porque no lo tenemos, si nuestros padres nos entienden o no, si tenemos pocos amigos, en fin, la buscamos fuera de nosotr@s cuando realmente es un estado del ser, es decir, va con nosotr@s mismos. Una frase que a mi me gusta mucho es: si no eres féliz con lo que tienes, con lo que te falta tampoco lo serás, y es que en esto como en otras cosas la actitud que adoptamos ante la vida es la que va a marcar la diferencia. Rebajar las expectativas sobre las cosas o personas nos va a ayudar a ser más felices, porque estaremos menos decepcionados cuando algo o alguien no sea como esperamos y mucho más sorprendidos. Hay un cuento que a mi me gusta mucho que se llama la llave de la felicidad, y es que de vez en cuando tod@s tenemos que recordar de quién depende ser felices.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Visualización creativa

Dicen que todo lo que imaginamos es posible ¿se puede aprender a imaginar?
La visualización creativa no tiene límites; tan solo los que uno mismo se pone.
Puedes usarla tanto para mejorar tu vida en general como para lograr resultados específicos en áreas concretas o para atraer objetos materiales… Y lo mejor de todo es que a pesar de ser una técnica profunda, se aprende bastante rápido.
Ha sido usada por atletas, empresarios, artistas… y millones de personas ya la pusieron en práctica para empezar a mejorar sus vidas. ¿Quieres preparar a tu mente para una visualización perfecta?
Entonces te proponemos algo: encuentra un lugar cómodo, tranquilo y silencioso; comienza a realizar ejercicios de respiración profunda inspirando por la nariz y espirando lentamente por la boca… Y disfruta de estos tres ejercicios que te ayudarán a prepararte para experimentar las visualizaciones más efectivas:
1.- Mariposas. Imagina que estás acostado sobre la hierba con tu espalda tocando su textura. Ves nubes encima de ti, árboles a tu alrededor, y sientes la calidez del sol sobre tu cuerpo.
Entonces comienzas a ver mariposas flotando a tu alrededor… Imagina que la primera es de color amarillo brillante. Ves que aparece en tu visión y poco a poco sale volando por detrás de ti o hacia un lado… hasta que dejas de verla. De repente aparece otra mariposa. Esta es de color púrpura, y vuela sobre tu cabeza y delante de ti… hasta que también desaparece de tu vista. Una mariposa de color naranja que acaba de aparecer hace exactamente lo mismo que sus predecesoras… Vuela alrededor de ti mientras disfrutas de su belleza, hasta que se agita y desaparece en la distancia.
Al repetir esa secuencia de colores (amarillo-púrpura-naranja) tu mente establece que debe haber un orden. Así que esto te ayudará cuando estés visualizando por ti mismo en un futuro, y podrás crear imágenes más claras y nítidas.
2. Burbujas. Este ejercicio es similar al de la mariposa, pero con un valor añadido: en él interviene otro de tus sentidos además de la vista.
Imagínate a ti mismo en un lugar oscuro y tranquilo. A tu izquierda oyes el estallido de una burbuja. Es un sonido suave y sutil. Justo después oyes lo mismo a tu derecha. Y a continuación, otro estallido detrás de ti, sobre tu cabeza y frente a ti… Por este mismo orden.
Repite este ejercicio durante varios minutos siguiendo la misma secuencia. Es muy importante que te mantengas enfocado y no dejes que otros pensamientos o ruidos interfieran en tu mente.
Si el ejercicio anterior te ayudaba a crear imágenes nítidas, con este estarás abriendo tu mente a los sonidos que puedan estar presentes en tu visualización para hacerla todavía más real.
3. Sentido del tacto. Y hablando de sentidos,¿qué seríamos sin la oportunidad de experimentar nuevas texturas y temperaturas?
Este ejercicio hará que incorpores también las sensaciones que te producen los objetos materiales que estés visualizando, y los sientas tanto como puedas.
Imagina que frente a ti hay una mesa con una manzana, un libro y un pedazo de papel de lija frente a ti. Coge la manzana, siente su tacto, fíjate en su peso, siente lo suave que es… A medida que tu mano se desliza sobre ella, vas notando lo rígida que es.
Mentalmente, deja la manzana y coge el libro. De inmediato notarás la diferencia con el peso de la manzana… Es más pesado. ¿Cuánto pesa? ¿Tiene una cubierta rugosa o lisa? Pasa rápido las páginas notando la brisa en tu cara… Tócalo, siente el tacto de la portada, de las páginas, y después déjalo y coge el papel de lija.
Frota tus dedos suavemente sobre el papel. Ten en cuenta la sensación granulosa y cómo tus dedos se bloquean al tratar de deslizarse sobre el papel. Siente su tacto, observa como su superficie es rugosa y áspera… Y después gíralo y siente la suavidad del lado opuesto del papel. Durante este ejercicio mantente sobretodo concentrado en la sensación que experimentas.
Estos tres ejercicios centrados en la vista, el oído y el tacto pueden ayudarte a enfocarte a la hora de visualizar lo que quieres para ti.
Nos gustaría que nos respondieras a una pregunta: ¿visualizas a menudo? Si es así: ¿cómo lo haces? ¿Tienes buenos resultados?
Si no lo haces ¿pondrás en práctica estos tres sencillos pero poderosos ejercicios? Te sorprenderás de todo lo que vas a lograr si aprendes a visualizar de manera efectiva.

Y sobretodo, recuerda esto: Nunca es demasiado tarde para comenzar a crear la vida de sus sueños.

Creatividad y resilencia

La creatividad como pilar de la resiliencia, implica la posibilidad de hacer flexible la propia conducta, aceptar que en la vida no todo es blanco o negro y tolerar las paradojas.
En la medida que recuperamos la capacidad creadora de una persona, le damos potenciales para hacer frente a las posibles dificultades, y elaboramos aquellas marcas emocionales antiguas que quedan como lastres que nos impiden llevar a cabo nuestros deseos.
Cuando recuperamos recuerdos inconscientes, situaciones traumáticas antiguas o recientes, la personalidad se enriquece, trabajamos con el yo de la persona, su sí mismo. De aquí resulta una mejor autoestima, un mayor autoconocimiento, autodominio y sentimiento de intergración.

Y ¿cómo es una persona creativa? 

La creatividad puede ser definida como la capacidad de llegar a nuevas ideas que sirvan a un propósito determinado. Por tanto, esta habilidad es una de las fuentes más importantes de renovación. Por otra parte, la creatividad contribuye a la innovación, así como a la mejora de la vida laboral, el comercio y la industria.

No es de extrañar, por tanto, que los responsables de organizaciones y compañías busquen empleados creativos para áreas en las que esta capacidad resulta esencial para alcanzar propuestas de nuevos productos y servicios o formas innovadoras de hacer las cosas.

Pero, ¿en qué se caracterizan las personalidades creativas? El investigador L. Øyvind Martinsen, de la Norwegian Business School (BI), ha llevado a cabo un estudio para elaborar un perfil de este tipo de personalidades: ¿Qué rasgos las definen?

En su investigación, Martinsen analizó a 481 personas de orígenes diversos, y aptitudes más o menos creativas. Uno de los subgrupos del conjunto de participantes lo constituyeron 69 artistas que desarrollaban su labor como actores o como músicos de una orquesta sinfónica.

El segundo subgrupo lo compusieron 48 estudiantes de marketing; y el resto de los voluntarios fueron administradores, profesores y estudiantes de programas menos asociados a la creatividad que el marketing.

El investigador determinó los rasgos de creatividad de la personalidad de todos los participantes, y probó las habilidades creativas de estos en distintos tipos de tareas, informa la BI en un comunicado.

La creatividad en siete rasgos

De este modo, Martinsen identificó siete rasgos de personalidad esenciales en las personas creativas:

1. Inteligencia conectiva: Estas personas son imaginativas, lúdicas; tienen riqueza de ideas y capacidad de comprometerse; y merman las transiciones entre realidad y ficción.
2. Necesidad de originalidad: Los individuos creativos se resisten a las reglas y convenciones. Además, tienen una actitud de rebeldía debido a su necesidad de hacer cosas que nadie más hace.
3. Motivación: Las personas creativas sienten la necesidad de enfrentarse a tareas difíciles, orientadas a un objetivo, con una actitud innovadora.
4. Ambición: Sienten asimismo la necesidad de influir y de atraer atención y reconocimiento.
5. Flexibilidad: Estas personas cuentan con la capacidad de ver los diferentes aspectos de los problemas y de encontrarles soluciones opcionales.
6. Estabilidad emocional baja: Los individuos creativos son propensos a experimentar emociones negativas, mayores fluctuaciones en los estados de ánimo y emocionales; así como a tener falta de confianza en sí mismos.
7. Bajo sociabilidad: Estas personas tienden a no ser muy consideradas, a ser obstinadas y a encontrar fallos y defectos en las ideas y en otras personas.

Entre estos siete rasgos, la inteligencia conectiva y la flexibilidad serían los factores que más favorecen el pensamiento creativo. "La inteligencia conectiva está ligada al ingenio. La flexibilidad está vinculada a la visión", afirma Martinsen. Las otros cinco características describen inclinaciones emocionales y factores motivacionales que influyen en la creatividad o que despiertan el interés por la creatividad.

Pero "estos siete rasgos de personalidad influyen en el rendimiento creativo a través de la interacción", concluye Martinsen.

Menos sociables

El estudio constató, por otra parte, que los artistas participantes presentaban una orientación conectiva muy superior a la del resto de los voluntarios. Los artistas, además, mostraron una gran necesidad de originalidad y una estabilidad emocional baja.

El perfil de personalidad de los estudiantes de marketing fue muy similar al de los artistas, y también se diferenció del de los demás participantes en el estudio. Por otra parte, los artistas fueron los individuos con valores más bajos de ambición y de sociabilidad.

"Sería conveniente que los empleadores sopesaran los requisitos necesarios para que coexistan la capacidad de cooperar con la necesidad de creatividad", cree Martinsen.

El investigador también hace hincapié en que las personas creativas pueden necesitar ayuda para completar sus proyectos. "La gente creativa no siempre es práctica o está orientada al rendimiento: este sería el reverso de la ‘medalla de la creatividad’ ”.

martes, 25 de febrero de 2014

No escuches las críticas


Llevo un tiempo pensando en los juicios y las críticas, en si realmente son o no positivos y es curioso que sea yo quién se lo plantea una persona analítica y crítica, bien, he llegado a la conclusión que en ocasiones pueden ser buenas si se saben hacer desde lo positivo, recordemos que cada palabra negativa tiene que ir seguida de al menos siete positivas, nuestro cerebro preparado para la supervivencia tiende a enfocarse en lo  negativo, de ahí que haya que darle la vuelta. Hablamos de autocrítica y en la autocrítica hay una exigencia y una rigidez mental hacia nosotros que se extrapola a los demás, con lo cual no sólo no avanzamos sino que nos alejamos cada vez más de la felicidad. Es bueno realizar reflexion pero desde la perspectiva ¿cómo me siento? ¿qué puedo hacer para cambiar esta situación? No machacarse, sino amarse, conocerse, aceptarse y responsabilizarse, recordando que la meta es importante pero el camino lo es mucho más. Una palabra puede dar alas o tumbar el alma de una persona y este cuento lo ilustra muy bien.
LA RANA QUE NO SE RINDE

Un grupo de ranas viajaba por el bosque y, de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo.

Todas las demás ranas se reunieron alrededor del hoyo.

Cuando vieron cuan hondo era el hoyo, le dijeron a las dos ranas en el fondo que para efectos prácticos, se debían dar por muertas.

Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del hoyo con todas sus fuerzas.

Las otras seguían insistiendo que sus esfuerzos serían inútiles.

Finalmente, una de las ranas puso atención a lo que las demás decían y se rindió.

Ella se desplomó y murió.

La otra rana continuó saltando tan fuerte como le era posible.

Una vez más, la multitud de ranas le gritaba y le hacían señas para que dejara de sufrir y que simplemente se dispusiera a morir, ya que no tenia caso seguir luchando.

Pero la rana saltó cada vez con más fuerzas hasta que finalmente logró salir del hoyo.

Cuando salió, las otras ranas le dijeron:"nos da gusto que hayas logrado salir, a pesar de lo que te gritábamos".

La rana les explicó que era un poco sorda, y que pensó que las demás la estaban animando a esforzarse más y salir del hoyo.

DESCONOCIDO

MORALEJA

1. La palabra tiene poder de vida y muerte. Una palabra de aliento a alguien que se siente desanimado puede ayudar a levantarlo y finalizar el día.

2. Una palabra destructiva dicha a alguien que se encuentre desanimado puede ser lo que lo acabe por destruir.

Tengamos cuidado con lo que decimos.

3. Una persona especial es la que se da tiempo para animar a otros.

lunes, 24 de febrero de 2014

La fuerza de voluntad el motor que marca la diferencia en la vida


 Lo que hace que unas personas consigan sus objetivos y otras no, no es la suerte, sino el espíritu de sacrificio, el coraje y la fuerza de voluntad. Vivimos en una sociedad en la que desgraciadamente se nos ha educado en la satisfacción inmediata, olvidando todo el valor que significa trabajar con ahínco, persistencia y lucha por aquello que se desea, obviamente esta comodidad en la que hemos vivido, ha echo que nos hagamos vagos y perezosos, la cultura del mínimo esfuerzo, del porqué voy a estudiar si es perder el tiempo si puedo tener un trabajo bien pagado sin estudios, del porque me tengo que esforzar por ir al gimnasio si puedo hacer deporte en una Wi, del porque tengo que esforzarme para conseguir amigos si puedo tenerlos a un click en una red social, ahora que la incertidumbre llega vemos como algunas personas de nuestro entorno se mantienen mas firmes que otras, ¿quienes? Los que mejor se adaptan al cambio y los que tienen más fuerza de voluntad que otros, claro que como todo en la vida la fuerza de voluntad es algo que con trabajo y disciplina puede entrenarse. Asi que a partir de ahora, cambiemos el no puedo por el quiero, y lo voy a intentar hasta que lo consiga






La fuerza de voluntad es la capacidad para resistir la gratificación inmediata (o la tentación de tener algo que deseas ahora mismo y no después) para poder alcanzar un objetivo más a largo plazo. Implica una capacidad de autocontrol y es algo que puede aprenderse y mejorarse.
Algo más del 90% de las personas suelen proponerse alguna meta de año nuevo porque desean hacer algún cambio en su comportamiento, como dejar un hábito, perder peso o acudir al gimnasio de manera regular. Sin embargo, la falta de fuerza de voluntad suele ser la responsable de que una gran mayoría abandone sus objetivos poco después de empezar.
Algunas personas tienen más facilidad que otras para resistir la tentación, debido a que tienen una mayor capacidad de autocontrol. Sin embargo, resistir la tentación requiere una gran cantidad de energía mental y esfuerzo, de manera que muchas personas simplemente se cansan y abandonan.
Para fortalecer tu capacidad de autocontrol:
1. Practica. Puedes fortalecer tu fuerza de voluntad del mismo modo que fortalecerías cualquier músculo: entrenándote. Así, cuanto más ejerzas tu autocontrol más irá creciendo tu fuerza de voluntad. De hecho, practicar el autocontrol en cualquier cosa, te ayudará a tener más autocontrol en todo lo demás. Puedes proponerte practicar un poco cada día con cosas que haces habitualmente. Por ejemplo, si compruebas tu correo electrónico o los SMS en tu teléfono móvil con bastante frecuencia, puedes practicar tu autocontrol posponiendo la comprobación de dichos mensajes. O bien haz cosas al revés de cómo las haces habitualmente, como escribir con la otra mano. Pero ten cuidado de no pasarte. Practica en pequeñas dosis porque tus reservas de autocontrol pueden agotarse.
2. Cambia tu pensamiento. Tu fuerza de voluntad está en gran parte dirigida por tu pensamiento, de manera que cambiando tu pensamiento lograrás tener más autocontrol. Para ello, deberás dejar de pensar cosas como: "tengo que tener eso ya porque lo deseo mucho, no puedo esperar, no puedo resistirme, no soporto la incomodidad y el malestar, no soporto esta frustración, es muy difícil, es demasiado duro", y empezar a pensar cosas como: "puedo hacerlo, puedo soportarlo, no es tan terrible, he dicho que voy a hacerlo y lo haré, no es tan difícil, resistiré la tentación". Por tanto, un buen modo de empezar a tener más fuerza de voluntad consiste en hacer una lista con todas esas frases que puedes decirte a ti mismo en vez de las que te dices habitualmente.
3. Haz pequeños cambios. Si estás a dieta y deseas comer algo que no deberías, como un dulce o helado, puedes sustituirlo por otra cosa que también te guste pero tenga menos calorías, como una fruta, de manera que no tendrás que ejercer tanto autocontrol.
4. Ten cuidado con lo que te exiges. Sé realista. No te propongas metas que son para ti inalcanzables, o divide una meta mayor en varias submetas más pequeñas. Por ejemplo, si necesitas perder 10 kilos, puedes empezar por proponerte perder tres o cuatro, luego hacer un descanso con una dieta de mantenimiento para no recuperarlo y luego perder otros tres o cuatro y así sucesivamente.
5. Busca alguien que te apoye. El apoyo de alguna persona puede ser de gran ayuda para alcanzar tus metas. Por ejemplo, es más fácil acudir cada día al gimnasio si vas con algún amigo. Y si deseas dejar de fumar, pide a tus amigos que intenten no fumar delante de ti o al menos que te ayuden en lo posible.
6. Controla las tentaciones. Si estás rodeado de tentaciones, te será más difícil alcanzar tu objetivo. Si quieres adelgazar, procura no tener dulces en casa; si quieres dejar de fumar, no tengas tabaco o ceniceros y busca preferentemente la compañía de no fumadores, en la medida de lo posible.
7. Céntrate en una sola meta.

viernes, 21 de febrero de 2014

Cuando ser fuerte es la única opción

En esta ocasión el post va de mí misma, no es que me guste utilizar el blog como algo autobiográfico, tampoco creo que mi vida o experiencia tenga nada excepcional que aportar, sólo que hoy me apetece compartir con vosotr@s el porqué he centrado todo el blog en la Resilencia, aprender a ser fuerte o el espíritu de superación personal, vosotr@s elegid la terminología que os parezca más acertada.

Siempre me he sentido débil y cobarde, !Qué Ironía! así es, de niña mi vida fué cómoda y fácil, mis padres me cuidaron siempre, me dieron afecto, quizás mi educación haya sido sobreprotectora y bueno, el cole era la mayor de mis adversidades, no sólo porque tenía una miopía que no se diagnosticó hasta los siete años y veía menos que Pepe leches, lo que me condenaba a la tediosa y deshonrosa última fila, sino que la niña silenciosa y tranquila que era, tímida, no se desenvolvía muy bien con otros niñ@s, los juegos de equipo, la agresividad infantil, las pruebas para pertenecer a una pandilla, me parecían inalcanzables a la par que estúpidas, realmente era una niña con pocos amigos y con mucha imaginación, de echo, en mi cuarto por la noche pasaban cosas rarisimas, como que monstruos nocturnos aparecían por debajo de mi cama para incordiar con sus ojos rojos, y normal, tenía pesadillas, prefería jugar en casa que salir a la calle, !era muy peligrosa! Igual me abducía un extraterreste o algo así, el instituto lo llevé mejor, tube la suerte de tener buenos profesores y pese a mi vagancia innata, como gracias a Dios tengo una buena mente, no me produjo mucho sacrificio sacar una nota más que suficiente para estudiar Derecho, la carrera empezó a trancas y barrancas me encontré en segundo suspendiendo todas y llevando colgada una de primero, cómo no, quería abandonar, y mi Señora doña madre me dijo, no, acábala, o te arrepentirás de no tener una buena formación, le hice caso y en tercero no sólo aprobé todas las de segundo, primero y tercero, sino que saqué bastantes notables y algún que otro sobresaliente, inesperado para una estudiante no muy estudiosa, me quedó colgada después una de quinto, no había manera de aprobarla en los exámenes tipo test así que sería un exámen oral ante un tribunal compuesto de cinco miembros y con seis dias de espera a las diez de la noche cuando me dijeron: "Lamentamos no poder ponerle sobresaliente, pero si un notable" Ja, ahí mis emociones explotaron les di dos besos a cada uno y les solté, viva la madre que les parió, lo más importante para mi era acabar y empezar el mundo laboral que tampoco ha sido un camino de rosas, me gustó siempre comunicar de ahí que pasara dos veces la prueba para ser teleoperador en una empresa del grupo teléfonica, en no mucho tiempo y tras pasar por varios horarios inhumanos conseguí el tan deseado contrato indefinido y un año después llegué a un acuerdo con la empresa y me fuí, si, justo al principio de la crisis, no me arrepiento, desde entonces he finalizado el master en prevención de riesgos, me he introducido en el mundo artístico haciendo casi de todo, en ocasiones remunerado, otras no, realizando un Postgrado de teatro, retomando el inglés, el francés, haciendo cursos de teatro, payaso, coaching y teniendo mi primer emprendimiento en el mundo asociativo, cosas que tienen tener iniciativa, no salió como esperaba, lo importante es intentarlo siempre no? Y aunque antes he dicho que me he sentido siempre cobarde muchas personas a lo largo de su vida han venido a mi, buscando consejo, protección porque siempre he oido que soy muy fuerte, con esto quiero decir que muchas veces somos tan exijentes que no valoramos lo sufiente nuestras cualidades y que al compararnos con los demás, a veces sentimos que son más inteligentes o fuertes que nosotr@s y no es así, todos tenemos potencialidades únicas que nos hacen especiales, potencialidades que sólo pueden desarrollarse en situaciones adversas, porqué hay una frase que dice : "de lo fácil nadie aprende" ¿que es para ti ser fuerte?

jueves, 20 de febrero de 2014

¿Cómo mejorar mi nivel de resilencia?

Usa un pensamiento constructivo

Piensa de forma realista. Es decir, no veas los problemas o las crisis como catástrofes terribles e insoportables, sino como retos que has de superar. Procura tener una perspectiva amplia y pensar que esos problemas no van a durar para siempre, sino que acabarán pasando. Piensa que tienes la capacidad suficiente como para afrontarlos y encontrar soluciones. No cometas errores de pensamiento.

Se puede aprender a ser más felices

 

Desarrolla metas y objetivos

Establece metas realistas que te ayuden a empezar a cambiar las cosas que deseas cambiar. Haz algo con regularidad, aunque solo suponga un pequeño paso en la dirección hacia la que deseas avanzar.

Acepta la realidad

Quien se niega a aceptar la realidad tal y como es nunca podrá cambiarla. Y esto es así por dos motivos: o bien la niegas y cierras los ojos para no verla, lo que implica no hacer nada; o bien te enfureces tanto maldiciendo al mundo, al destino o a los dioses de todas las religiones, que eres incapaz de pensar. Y si no puedes pensar no solucionarás nada. Por otra parte, a veces las cosas no se pueden cambiar en el presente y es necesario saber tener paciencia y esperar. Lo que no tiene arreglo hoy puede tenerlo mañana. Mientras tanto,  acepta las cosas como son tratando de sentirte lo mejor posible con lo bueno que tienes en tu vida.

Actúa

Cuando estás ante una adversidad, intenta hacer todo lo que puedas, aunque tus intentos parezcan no conducir a nada. Si estás actuando es porque estás pensando soluciones. No importa si muchas de esas soluciones son ineficaces, lo importante es que estás usando tu mente y estás actuando, y eso hará que tarde o temprano logres algún avance o encuentres una idea. Si no haces nada, los problemas no desaparecerán por arte de magia.

Confía en ti mismo

A veces un problema parece tan difícil de resolver que nos parece imposible que podamos hacerlo. Este modo de pensar puede conducir a un sentimiento de impotencia, de estar atrapado sin poder hacer nada. Pero realmente no sabes lo que puedes hacer hasta que lo intentas. Por muy difícil que parezca, piensa que encontrarás el modo tarde o temprano y hallarás la solución. Eso es lo que significa confiar en ti y en tu capacidad.

Sé optimista, aunque sin dejar de ser realista

Ser optimista significa esperar que ocurran cosas buenas en tu vida, que la situación mejorará en el futuro, que eres capaz de controlar tu vida y hacer los cambios necesarios, y que la vida puede traerte momentos maravillosos que compensen los momentos amargos.

Aprende a crecer con tus problemas

Los problemas o las crisis son retos que te encuentras en la vida y que te empujan a sacar lo mejor de ti, a ser fuerte, a pensar y buscar soluciones, a actuar. A menudo te empujan a cambiar tu punto de vista y hacerlo más amplio y flexible, te hacen madurar y te hacen ver el mundo y a los demás de un modo más realista. De ti depende que los golpes que te da la vida te vuelvan mejor persona o te vuelvan un ser resentido y amargado por la “injusticia de la vida”. Esos golpes pueden hacerte más empático, más tolerante con la debilidad humana (la misma que has visto en ti en momentos de crisis), pueden ayudarte a comprender comportamientos y actitudes que no comprendías, pueden enseñarte acerca de tu propia fuerza interior. Los momentos de crisis pueden servir también para ver con claridad cuáles son las personas que valen la pena en tu vida, aquellos con los que de verdad puedes contar y empezar a apreciarlos más al ver su apoyo y su cariño en tiempos duros. Si sabes utilizarla y sacar partido de ella, la adversidad puede ayudarte a ser mejor persona.
Por supuesto, no queremos que nos pasen cosas malas, pero si nos pasan, al menos podemos aprovecharlas para sacar algo positivo de ellas. En una ocasión escuché una frase en una serie de televisión (Mentes Criminales) que me llamó la atención. Venía a decir que algunas personas que han sido severamente maltratadas en su infancia se convierten en maltratadores o criminales; pero otros se convierten en los que los capturan. Lo que la adversidad hace de ti, depende en gran parte de ti mismo.

martes, 18 de febrero de 2014

CANCIONES MOTIVACIONALES

Todos nosotros tenemos días nublados y sabemos qué beneficiosa puede ser una canción para cambiar en un instante el estado de ánimo, os dejo una selección de canciones para mejorar el estado de ánimo al momento. Sed Felices!

Hoy es un buen día para Empezar: Ricardo Arjona

Vuela Alto Julio Iglesias

Volver a Empezar Alejandro Lerner

Life is Life

¿Cómo afecta la música nuestras emociones?

Son las siete de la mañana. Tu radio empieza a sonar y escuchas los primeros acordes de esa canción que tanto te gusta. Es inevitable. Comenzar así un lunes mejora las cosas. La música afecta nuestras emociones, la forma en la que encaramos los días e incluso nuestro estado de ánimo. ¿Qué hace de ella una herramienta tan poderosa, que condiciona cómo nos encontramos de una manera tan brutal?
Hace un par de meses os contábamos cómo unos investigadores de California publicaban en la revista Science sus hallazgos sobre la importancia y la relación entre el núcleo accumbens y el córtex auditivo cuando escuchamos una canción. Gracias a la técnica conocida como resonancia magnética, los científicos buscaban entender qué ocurría en nuestro cerebro cuando oíamos música.

Nuestro estado emocional puede alterarse con música

¿cómo afecta la música nuestras emociones?Ahora investigadores de la Universidad de Pennsylvania, en Estados Unidos, han ido un poco más allá. A través de su trabajo publicado en la revista Nature Neuroscience, han tratado de averiguar cómo la música afecta nuestras emociones. Una experiencia que vivimos a diario pero de la que los científicos apenas tienen pistas.
El equipo liderado por Maria Neimark Geffen se propuso entender el mecanismo por el cual algunos sonidos o canciones podían alterar nuestro estado emocional. Este hecho no es irrelevante, ya que existen casos realmente traumáticos, en los que convendría saber más acerca de los procesos neurológicos que tienen lugar.
Por ejemplo, muchos veteranos de guerra que sufren estrés post-traumático, tiempo después de regresar de la zona de conflicto, siguen asociando ruidos o sonidos como los de los truenos, con emociones y sensaciones muy desagradables, propias del campo de batalla. Adivinar cómo activar o desactivar esta asociación mental podría ser una buena herramienta terapéutica para las personas afectadas.
Para realizar su investigación, los científicos llevaron a cabo una serie de experimentos en ratones, para comprobar cómo la agudeza acústica de estos animales podía cambiar en el caso de que sufrieran un episodio traumático. Este hecho se conoce en neurociencia como aprendizaje emocional, y su estudio puede ayudar a entender por qué la música afecta nuestras emociones.

Las pistas estudiadas con un viejo experimento de Pavlov

Con este objetivo, los investigadores norteamericanos sometieron a los ratones a lo que se conoce como condicionamiento clásico o condicionamiento pavloviano. Esta experiencia de aprendizaje asociativo se basa en una vieja idea de Aristóteles, quien decía que cuando dos cosas suelen ocurrir juntas, la aparición de una traerá la otra a la mente.
Si tras superar un episodio traumático, los animales variaban su agudeza acústica, de manera que pudieran diferenciar entre sonidos potencialmente peligrosos y sonidos relajantes, esto podía dar buenas pistas sobre cómo funcionaba el aprendizaje emocional. Repitiendo experimentos de aprendizaje muy específico a través de los sonidos, los científicos observaron cómo las respuestas emocionales y de desarrollo de la agudeza eran más específicas también, especialmente en el caso de que las frecuencias de los dos sonidos analizadas fueran parecidas.
Por último, los investigadores fueron capaces no solo de analizar cómo la música afecta nuestras emociones, sino también qué regiones del cerebro se activan durante este aprendizaje emocional. Y aunque los efectos de este proceso sobre la percepción y agudeza acústica son específicos del córtex auditivo, lo cierto es que no es la zona cerebral directamente implicada en el aprendizaje emocional.
En este importante proceso biológico, que media en parte cómo la música afecta nuestras emociones, participan dos regiones: la amígdala y las áreas auditivas subcorticales. Para conocer la relación entre la corteza auditiva y la amígdala aún se necesitan muchos más estudios, pero lo cierto es que los sonidos juegan un importante papel en nuestro estado de ánimo y las reacciones emocionales que llevamos a cabo.
Son preguntas que, aunque la ciencia tarde en responderlas, son verdaderamente intrigantes en nuestra vida diaria. ¿Y a ti, cómo te afecta la música que escuchas?